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Desde entidades bancarias y aseguradoras, hasta empresas inmobiliarias, entre otras, están obligadas por la legislación española y europea a verificar la identidad de sus clientes.



Este tipo de compañías pueden ser receptoras, sin proponérselo, de capitales de dudosa procedencia (narcotráfico, terrorismo, corrupción y otros delitos). Por esta razón, antes de dar de alta a cualquier cliente que desee abrir cuentas bancarias, suscribir pólizas, adquirir inmuebles o efectuar otra operación, estas empresas deben asegurarse de que sus clientes potenciales son quienes dicen ser y que sus recursos económicos son legítimos. Una de los procedimientos para hacerlo es el KYC o Know Your Customer.

Te invitamos a conocer un poco más sobre este proceso y por qué es importante implementarlo en tu negocio si este es sujeto obligado de la Ley de prevención del blanqueo de capitales.   

¿En qué consiste el KYC?

Más que un procedimiento, el KYC es un conjunto de acciones que llevan a cabo las empresas con la finalidad de verificar de forma fehaciente la identidad y procedencia de fondos de sus clientes. Dichas diligencias no solo responden a la necesidad de evitar fraudes documentales que deriven en situaciones de impagos estafas. También tienen el propósito de cumplir con una serie de regulaciones nacionales e internacionales dirigidas a evitar el blanqueo de capitales de procedencia delictiva.

Entre estas regulaciones destacan la Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo y el eIDAS o sistema europeo de reconocimiento de identidades electrónicas reglamentado por la UE.

Aspectos generales del KYC y cómo se aplica

En esencia, el procedimiento KYC consiste en llevar a cabo procesos de verificación de identidad y comprobaciones de referencias financieras. El objetivo es descartar el vínculo de todo nuevo cliente con actividades ilícitas y determinar la legitimidad de sus ingresos y ganancias. Por eso, no basta con realizarlos antes de dar de alta al cliente. Del mismo modo, deben hacerse constantemente tras la aprobación.

Este tipo de comprobaciones se efectúa mediante diversos métodos, aunque algunos de ellos no cumplen por completo con lo exigido por las regulaciones. Cabe destacar que esto va más allá de requerir al solicitante documentos básicos como el DNI, carné de conducir o una prueba de residencia en el domicilio indicado.

En concreto, los procedimientos que nos ocupan pueden efectuarse de manera online y presencial en las oficinas comerciales o de agentes de las organizaciones. Los procesos de verificación remota por medios electrónicos reciben el nombre de eKYC (electronic Know Your Customer).

Con la finalidad de cumplir con los requerimientos legales, todo proceso de KYC debe seguir tres pautas críticas:

  • Identificar de manera inequívoca al cliente.
  • Entender el tipo de actividad que realiza el cliente y comprobar su legitimidad mediante una validación documental exhaustiva.
  • Valorar posibles riesgos de vinculación del cliente con actividades ilícitas como el blanqueo de capitales, financiación al terrorismo o tráfico de drogas.

En función de esto, las empresas deben implementar procedimientos y recursos digitales adaptados a las normativas, como:

  • Disponer de una solución informática de verificación de identidad efectiva.
  • Políticas concretas de diligencia debida del cliente.
  • Realización de una monitorización permanente de los datos y transacciones de los clientes en el marco de los productos y servicios a los que la compañía le ha dado acceso.

Ejemplo de aplicación en el sector inmobiliario

En la práctica, las empresas de bienes raíces van más allá del requerimiento de documentación básica a los nuevos compradores y la firma del documento en el que declaran la legalidad de sus recursos. El KYC de las inmobiliarias incluye exigir a los compradores manifestar por escrito los porcentajes de capital propio y de financiación bancaria para su transacción. A continuación, el cliente ha de aportar la documentación que demuestre el origen lícito de sus recursos.

Aparte de las medidas estándar, algunos supuestos exigen la aplicación de diligencias más rigurosas. Por ejemplo, cuando el perfil del cliente o las características de la transacción entrañan la posibilidad de comisión de ilícitos. En especial, si el comprador es extranjero y su país de origen está en las listas de países no cooperantes o de paraísos fiscales. Aquí, es indispensable extremar precauciones, consultando bases de datos internacionales de individuos con antecedentes y perfiles de alto riesgo.

En caso de surgir sospechas, no debe dudarse en comunicarlas a la Agencia Tributaria. No hacerlo puede acarrear multas hasta de 10 millones de euros e inhabilitación.

Reunión de dos empresarios que ojean documentación KYC

KYC en el marco de la Ley de prevención del blanqueo de capitales

En efecto, debemos entender la implementación del KYC como parte de las obligaciones a las que se refiere la Ley de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. Teniendo esta última como una de las regulaciones más importantes en la materia. Al respecto, el artículo 2 del citado instrumento jurídico establece como sujetos obligados a su aplicación, entre otros, a:

  • Entidades de crédito.
  • Empresas aseguradoras y corredores de seguros especializados en seguros de vida y otros servicios relacionados con inversiones.
  • Sociedades gestoras de instituciones de inversión y gestoras de fondos de pensiones.
  • Asimismo, gestoras de entidades de capital de riesgo y sociedades de garantía recíproca.
  • Entidades de dinero electrónico y de pago, así como las personas físicas y jurídicas definidas en los artículos 14 y 15 del Real Decreto Ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera.
  • Servicios postales especializados en giros y transferencias.
  • Personas intermediarias en la concesión de préstamos o créditos.
  • Promotores inmobiliarios e intermediarios en la compra y venta de inmuebles.
  • Además, son sujetos de obligación: auditores de cuentas, contables externos, asesores que proporcionen ayuda material, asistencia o asesoramiento en materia fiscal.
  • Notarios y los registradores de la propiedad, mercantiles y de bienes muebles.
  • Abogados, procuradores u otros profesionales independientes que medien o asesoren operaciones por cuenta de clientes tendentes a la compraventa de bienes inmuebles o entidades comerciales y otras transacciones.
  • Por supuesto, también los casinos, loterías y personas que comercien con joyas, piedras, metales preciosos o con obras de arte y antigüedades.
  • “(…) Los proveedores de servicios de cambio de moneda virtual por moneda fiduciaria y de custodia de monederos electrónicos (…)”.

La lista es más amplia.

Veracidad y seguimiento

Los sujetos obligados aplicarán procedimientos de verificación de las actividades declaradas por los clientes, incluyendo la obtención de información no proporcionada por estos. Más aún, deberá aplicar:

“(…) medidas de seguimiento continuo a la relación de negocios, incluido el escrutinio de las operaciones efectuadas a lo largo de dicha relación a fin de garantizar que coincidan con el conocimiento que tenga el sujeto obligado del cliente y de su perfil empresarial y de riesgo, incluido el origen de los fondos y garantizar que los documentos, datos e información de que se disponga estén actualizados (…)” (Artículo 6).

Además de las medidas de diligencia debida ya explicadas, las empresas y personas obligadas deben tener capacidad para demostrar a las autoridades competentes que las medidas tomadas tienen el alcance adecuado según el riesgo de blanqueo de capitales o de financiación del terrorismo, mediante análisis previo del riesgo que, en todo caso, debe constar por escrito (Artículo 7).

NORMADAT te suministra una solución KYC efectiva

Ciertamente, las soluciones y servicios de validación documental y prevención de fraude y falsedad de documentos de NORMADAT proporcionan a tu empresa las siguientes ventajas:

  • Detección proactiva de fraudes.
  • Reducción de personal y departamentos encargados del recobro de deudas.
  • Disminución de la venta de cartera de clientes con deuda y de la cesión de deuda.
  • Minimización de las provisiones de capital por impago.
  • Celeridad de respuesta en la validación documental con criterios KYC.

A los efectos, nuestro software y servicios poseen características puntuales:

  • Scoring documental, mediante una matriz de confianza capaz de evaluar el perfil de parte de la operación fundamentado en validaciones de la documentación aportada.
  • Integraciones con los diversos sistemas de nuestros clientes para agilizar la notificación de los niveles de riesgo en operaciones en trámite, cumpliendo con los requerimientos de la legislación.
  • Automatización de validaciones, empleando tecnología aplicada a las reglas de negocio de acuerdo a la clase de documento, mediante verificación de indicadores de concordancia, cálculo, vigencias, firmas, etc.
  • Informe de probabilidades. De acuerdo con el nivel de servicio contratado (SLA), enviamos resultados del análisis con gráficos promedio y alertas detectadas para la toma de decisiones informadas.
  • Análisis predictivo, gracias a sistemas de aprendizaje automático (Machine Learning) que facilitan la detección del fraude en documentos y proveen resultados fiables con más rapidez.

En NORMADAT contamos con más de 30 años de experiencia en gestión documentalautomatización de procesos de negocio y transformación digital de procesos internos. Entre nuestros clientes tenemos a empresas reconocidas y altos organismos de la Administración Pública. ¿Necesitas una solución KYC efectiva? ¡Contáctanos ahora!