COVID-19 y desinfección de los libros

11 de mayo de 2020

Según han revelado distintos estudios, el “Coronavirus” puede permanecer en estado infeccioso durante días en distintos tipos de materiales.
También en los libros. Este es el reto al que se enfrentan las bibliotecas y archivos. ¿Cómo afrontarlo?

COVID-19 – TIEMPOS DE PERMANENCIA DEL VIRUS EN SUPERFICIES

La cepa endémica de coronavirus humano (HCoV229E) puede permanecer bastantes días en distintos materiales (Ver Tabla I del Journal of Hospital Infection).
Según un nuevo estudio de los Institutos Nacionales de Salud, CDC, UCLA y la Universidad de Princeton en The New England Journal of Medicine, el virus causante de la enfermedad del Coronavirus permanece estable y en estado infeccioso durante varias horas o incluso días en distintas superficies. Esto se traduce en tiempos con presencia del virus en las diferentes superficies que varían enormemente. Desde cuatro horas en cobre o hasta 24 horas en cartón y hasta dos o tres días en plástico y acero inoxidable.

Como ya sabemos, las personas pueden contagiarse del virus a través del aire y también después de tocar objetos contaminados que continuaban persistentes en superficies como las anteriores.

En un escenario como el actual, el préstamo de libros en bibliotecas resulta un factor de riesgo ya que una persona contagiada puede depositar virus en libros que luego serán prestados a otros usuarios.

Se han buscado diversas soluciones para conseguir la desinfección en los libros que evite la propagación del virus.

SOLUCIÓN A LA ELIMINACIÓN DE VIRUS EN LIBROS

Os adelanto el resultado: parece que la solución más sencilla es la más infalible, dejar en cuarentena los ejemplares durante 14 días.

Se han puesto encima de la mesa otros métodos de desinfección aunque parece que no son tan efectivos como, simplemente, dejar pasar el tiempo.
Este modo está demostrando ser el método desinfectante más fácil, seguro y económico.

También parece lógico pensar que no deberíamos dejar toda nuestra suerte a un único método como el de la cuarentena de libros.

Y evidentemente se han estudiado otras alternativas.

MÉTODOS DE ELIMINACIÓN DE COVID-19 EN LIBROS

No hay ningún remedio 100% efectivo que haya sido publicado o compartido por la comunidad científica en epidemias anteriores por lo que (casi) todo nuestro conocimiento está supeditado a la actual crisis. Esta es una situación novedosa para los conservadores que no tienen un conocimiento preciso sobre los métodos efectivos para desinfectar este virus tan actual y novedoso en libros.

Lo primero que recomendó la ALA (American Library Association) el 17 de marzo fue cerrar al público las bibliotecas pese a que esta decisión podía mermar la confianza del público en estos centros.

No existe a día de hoy ningún estudio que responda específicamente a la cuestión de en qué grado puede trasmitirse el coronavirus a partir del contacto con los materiales más comunes presentes en las bibliotecas y en los libros. Hablamos de papel, tela, plásticos…

No existe un desinfectante que no perjudique en mayor o menor grado objetos valiosos y perdurables como los libros. Si se les somete a limpiezas basadas en agua, el papel, las bisagras y articulaciones de los libros se verán debilitadas. Superficies plásticas obviamente, aguantarán mejor. Pero lo que intentamos encontrar es un método con el que poder desinfectar colecciones y no solo ciertos ejemplares en particular.

Si utilizamos en superficies desinfectante de 62-71% de alcohol, o blanqueador de peróxido de hidrógeno al 0.5% o blanqueador doméstico que contiene hipoclorito de sodio al 0.1% ciertos coronavirus pueden desactivarse en un minuto. Pero bañar libros con estos productos durante un minuto no parece aconsejable. Tampoco la temperatura parece ser un elemento que pueda ser utilizado a nuestro favor ya que en virus parecidos, tipo Sars, empieza a reaccionar solo ante temperaturas superiores a los 56 grados centígrados.

Otro de los métodos en boca de muchas personas es el tratamiento de desinfección basado en luz ultravioleta (UV). Como hemos dicho, no hay estudios que avalen cuanto tiempo es necesario para desactivar el Covid-19 partiendo de la luz solar ni que potencia es necesaria para hacerlo. Por lo que el problema de desinfección de superficies a partir de la luz UV se vuelve problemático.

La controversia de los tres tipos de UV

El UVA que es el más común de la luz ultravioleta que llega a la Tierra, penetra en la piel y es la responsable de sus marcas de envejecimiento. Después encontramos el IVB que puede dañar el ADN de nuestra piel, provocar quemaduras y, eventualmente, cáncer.

En el tercer tipo es el UVC, la parte más “oscura” del espectro, cuya onda de luz es más corta y enérgica.

La luz ultravioleta, además del potencial peligro que representa para la piel humana, también presenta altas dificultades de acceso a todos los recovecos de los libros sin ser estos manipulados. Es muy difícil poder confirmar que todas y cada una de las páginas han sido correctamente expuestas a la luz. La incidencia de la luz solar en el coronavirus es, por el momento, incierta. Se descubrió que el virus suspendido en el aire tarda menos en desactivar sus partículas si está expuesto a la luz solar. Pero esto solo es conocido a partir de un informe filtrado que no ha sido publicado oficialmente ni rebatido por la comunidad científica. Por otro lado está la potencia necesaria para que la luz resulte efectiva. Debería encontrarse de 2 a 5 milijulios por centímetro cuadrado y que actué en todas las partes del libro, algo cuasi imposible en libros encuadernados.

Es decir, al final, lo que puede ser efectivo para unas superficies como el plástico, es dañino para el papel, si se utiliza el agua, debilita y deforma. Si utilizamos el método por UV podría oxidar los soportes además de que solo sería efectiva en las partes correctamente expuestas a la radicación. Partes con “peor acceso” como la costura de los libros, interior de solapas o simplemente algunas páginas que nos dejáramos sin pasar correctamente podrían seguir teniendo alta carga viral durante horas.

CONCLUSIÓN – LA MEJOR OPCIÓN PARA DESINFECTAR LIBROS

Parece lógico inclinarse, a tenor de los pocos datos que conocemos ya que no hay estudios que revelen lo transmisible que podría ser el coronavirus a partir de los materiales de biblioteca más comunes, que la mejor desinfección, la más segura y fiable, se produce dejando pasar el tiempo, manteniendo los libros en cuarentena durante, al menos, 10 o 14 días. De esta manera podríamos asegurar que el libro prestado está totalmente libre de virus.

En este sentido se manifiesta también la Biblioteca Nacional de España que publicó un interesante y recomendable artículo de Arsenio Sánchez.
Evidentemente no es la solución más ágil ni rápida, pero sí parece que, por el momento, es la más efectiva y cautelosa.

Y estos son los parámetros principales con los que deberíamos evaluar las soluciones, al menos hasta que nuevos estudios arrojen un poco más de luz sobre el asunto.

Procedimiento en bibliotecas contra el coronavirus

Para hacer frente al Covid-19, Normadat ha diseñado y desplegado un plan de contingencia para bibliotecas que cuenta tanto en nuestros centros de trabajo como para nuestros empleados en las diferentes ubicaciones, entre otros, con las siguientes medidas de prevención, materiales de protección y protocolos de actuación:

Mascarillas, pantallas protectoras, paneles de separación, guantes, gel hidroalcohólico, medidas de separación de 2 metros entre empleados y visitantes, limpieza y desinfección continua de zonas comunes de trabajo y de paso, mesas, sillas, así como pomos de puertas, barandillas, aseos, puestos de trabajo y estudio, se han cerrado zonas comunes, se mantienen en cuarentena todos los títulos entrantes y salientes…

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